“VUELVE COMO HIJO, NO COMO EXTRAÑO”


                          JEREMÍAS 3:19

“Yo decía: ¿Cómo te pondré entre los hijos…? Y dije: Me llamarás Padre mío, y no te apartarás de en pos de mí.”


INTRODUCCIÓN

Hay personas que creen que Dios solo es un Juez… pero Jeremías 3:19 nos revela algo más profundo:

Dios es un Padre que extraña a sus hijos.

Este versículo no es un mensaje de condenación.

Es el clamor de un Padre que dice:

Yo todavía quiero restaurarte.”


1️⃣ DIOS NO PIENSA EN DESECHARTE, SINO EN REUBICARTE

Dios dice:

“¿Cómo te pondré entre los hijos?”

Eso significa que aunque el pueblo falló, Dios no los canceló.

El pecado te saca del lugar, pero la misericordia de Dios te puede devolver.

Hay gente que el enemigo convenció de esto: “Ya no sirves, ya fallaste, ya Dios no te usará…”

Pero hoy Dios te responde: “¿Cómo te pondré entre los hijos?” Como diciendo: “Todavía hay un lugar para ti en mi casa.”


2️⃣ DIOS NO SOLO TE QUIERE PERDONAR… TE QUIERE DAR HERENCIA

Dios dice:

Te daré la tierra deseable, heredad preciosa…”

¡Mira esto! Dios no estaba diciendo: “Vuelve para castigarte…”

Él estaba diciendo: “Vuelve porque tengo algo preparado para ti.”

El arrepentimiento abre puertas que la religiosidad nunca podrá abrir.

Muchos se conforman con sobrevivir espiritualmente, pero Dios no te llamó a sobrevivir, Dios te llamó a poseer promesas.

Hay una herencia espiritual:

• Propósito

• Restauración

• Paz

• Llamado

• Aceite fresco

• Gozo renovado


3️⃣ LA PRUEBA DE LA RESTAURACIÓN ES QUE AHORA LE LLAMAS PADRE

Y Dios dice:  “Me llamarás Padre mío…

Eso es tremendo. Porque el hijo no vuelve con miedo, el hijo vuelve con confianza.

El esclavo dice: “¿Me aceptará?” El hijo dice: “Mi Padre me espera.”

Cuando tú reconoces a Dios como Padre, ya no buscas refugio en el pecado.


4️⃣ EL CAMBIO REAL SE VE EN LA CONSTANCIA

Y termina diciendo:

“…y no te apartarás de en pos de mí.”

Esto no es una emoción de altar. Esto es un compromiso del corazón.

Porque hay personas que vuelven por un momento… pero después se apartan otra vez.

Dios no está buscando una visita. Dios está buscando una permanencia.

La verdadera señal de arrepentimiento es perseverar detrás de Dios.


Hoy el Señor te está hablando como Padre:

¿Cómo te pondré entre los hijos?”

Como diciendo: “Todavía puedo restaurarte. Todavía puedo limpiarte. Todavía puedo devolverte el lugar. Todavía puedo darte herencia.”

Pero Dios te pide algo:

👉 “Llámame Padre… y no te apartes.”

No vuelvas a medias. No vuelvas con un pie en el mundo y otro en la iglesia. Vuelve completo.

Porque el Padre no solo quiere perdonarte… quiere devolverte identidad.


Hoy el Espíritu del Señor te dice:

“Yo no te traje hasta aquí para avergonzarte, sino para devolverte tu lugar.”

Porque el Padre no está llamando a perfectos…

está llamando a hijos.

Dios nos dice...

Se termina el tiempo de vivir como huérfano espiritual.

Se termina el tiempo de sentirte fuera.

Se termina el tiempo de pensar que lo perdiste todo.

Nos dice  “¿Cómo te pondré entre los hijos?”

Y eso significa que Dios está a punto de hacer contigo una reubicación espiritual.

Donde el enemigo te sacó, Dios te vuelve a poner.

Donde te caíste, Dios te vuelve a levantar.

Donde perdiste autoridad, Dios te la devuelve.

Donde te señalaron, Dios te cubre.

Donde te apagaste, Dios te enciende otra vez.


Hoy el Padre te llama por tu nombre y te dice: “Vuelve a casa.”


viene restauración para tu identidad

viene restauración para tu altar

viene restauración para tu familia

viene restauración para tu llamado

viene herencia que estaba detenida

viene aceite fresco sobre tu vida

Porque Dios no te está devolviendo solo paz... te está devolviendo destino.

Y el Señor dice: “Me llamarás Padre mío y no te apartarás de mí.”

Entonces hoy declara con tu boca:

Padre mío, aquí estoy. No me apartaré. No retrocederé.”

Y El Señor dirá: 

Lo que parecía perdido será restaurado.

Lo que parecía muerto resucitará.

Y lo que estaba cerrado se abrirá.

Porque El Padre no solo perdona… El Padre también devuelve herencias.

En el nombre de Jesús. Amén.


Tᴇ Dᴇsᴇᴏ Uɴ Bᴜᴇɴ Dɪ́ᴀ.

                ꧁HᴀʙɪᴛᴀɴᴅᴏEɴ SᴜPʀᴇsᴇɴᴄɪᴀ꧂

                                                     Dɪᴏs Tᴇ Bᴇɴᴅɪɢᴀ.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

"EL GANCHO DE DIOS"

“CUANDO PARECE QUE DIOS GUARDA SILENCIO”

"EL FRUTO DEL ESPÍRITU"