EL VENENO Y EL CORDERO

 



¿Sabías que la Biblia presenta al pecado como algo que actúa de manera similar a un veneno?

En Génesis 3, la serpiente aparece en el huerto y, por medio del engaño, introduce el pecado en la humanidad. Desde entonces, sus efectos han sido evidentes: muerte, dolor, separación de Dios y corrupción del corazón humano.

Pero Dios no dejó al hombre sin esperanza.

Desde el principio comenzó a revelar una solución. A lo largo de las Escrituras aparece una figura repetida una y otra vez: el cordero.

 • Abel ofreció un cordero.

 • Abraham encontró un sustituto para Isaac.

 • Israel fue protegido por la sangre del cordero en la Pascua.

 • Y finalmente, Juan el Bautista señaló a Jesús diciendo:

"He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo." (Juan 1:29)

 • La serpiente trajo el veneno del pecado.

 • El Cordero trajo el remedio de la salvación.

 • Lo que el pecado destruyó, Cristo vino a restaurarlo.

 • Lo que la serpiente contaminó, Cristo vino a limpiarlo.

 • Lo que produjo muerte, Cristo lo venció con Su vida, Su sangre y Su resurrección.

La Biblia no es la historia de un hombre buscando a Dios, sino la historia de Dios proveyendo un Salvador para el hombre.

Hoy el remedio sigue disponible.

 - No es una religión.

 - No son las buenas obras.

 - No son los méritos humanos.

👉 Es Jesucristo, el Cordero de Dios.

Porque donde el pecado trajo muerte, Cristo ofrece vida eterna.

La serpiente introdujo el veneno, pero Dios ya había preparado al Cordero.


Hay un detalle muy hermoso que puede enriquecer mucho más este mensaje.

La Biblia no sólo presenta al Cordero como el remedio, sino también como el sustituto.

Cuando una persona es mordida por una serpiente, ella debería sufrir las consecuencias del veneno. En el plano espiritual, nosotros éramos los que merecíamos el juicio por nuestro pecado.

Pero Cristo tomó nuestro lugar.

"Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados." (Isaías 53:5)

"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado." (2 Corintios 5:21)

Por eso el mensaje del Evangelio es aún más profundo que el de un simple antídoto. Un antídoto neutraliza el veneno; Cristo hizo eso y mucho más:

 • Quitó nuestra culpa.

 • Pagó nuestra deuda.

 • Nos reconcilió con Dios.

 • Nos dio una nueva naturaleza.

 • Nos concedió vida eterna.


La historia de la Biblia puede resumirse en dos figuras: una serpiente y un Cordero.

La serpiente apareció en el Edén trayendo engaño, pecado y muerte.

El Cordero apareció en el Calvario trayendo verdad, perdón y vida.

La serpiente hirió el corazón del hombre.

El Cordero fue herido para sanar al hombre.

La serpiente nos alejó de Dios.

El Cordero abrió nuevamente el camino hacia el Padre.

Y un día, cuando Cristo regrese en gloria, la antigua serpiente será derrotada para siempre, pero el Cordero reinará eternamente.

El veneno entró por una serpiente, pero la salvación vino por medio del Cordero de Dios.

¡Qué extraordinaria historia de gracia! Desde Génesis hasta Apocalipsis, Dios nos muestra que antes de que el pecado destruyera al hombre, Él ya había preparado al Salvador.




                      Tᴇ Dᴇsᴇᴏ Uɴ Bᴜᴇɴ Dɪ́ᴀ.

            ꧁HᴀʙɪᴛᴀɴᴅᴏEɴ SᴜPʀᴇsᴇɴᴄɪᴀ꧂

                           Dɪᴏs Tᴇ Bᴇɴᴅɪɢᴀ.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

"EL GANCHO DE DIOS"

“CUANDO PARECE QUE DIOS GUARDA SILENCIO”

"EL FRUTO DEL ESPÍRITU"