ENSÉÑAME TÚ, LO QUE YO NO VEO
Este versículo es una oración de humildad extrema. Job reconoce que hay cosas que él no ve, errores que quizás no entiende, y áreas donde su corazón puede estar equivocado sin darse cuenta. Él no pide excusas, ni justificaciones. Pide luz. Es como decir: “Señor, muéstrame lo oculto.” “Revelame lo que mis ojos espirituales no alcanzan.” “Y cuando lo muestres… cambia mi camino.” Esa es la oración de un corazón que quiere crecer. • No pide excusas. • No se defiende. • No justifica su error. Solo dice: “Si hice mal… no lo haré más.” Un corazón que quiere agradar a Dios no pide señales… pide corrección. La verdadera madurez espiritual no es saber mucho, sino dejar que Dios te muestre lo que todavía no ves… y obedecer cuando Él lo revela. “Job no pidió explicaciones, pidió revelación. Dijo: ‘Enséñame lo que no veo’. Solo quien ama a Dios desea ver su propio error… para dejarlo atrás.” Cuando Dios ilumina, Él transforma. Y cuando uno reconoce, uno cambia. Tᴇ Dᴇsᴇᴏ Uɴ Bᴜᴇɴ Dɪ́ᴀ. ...